REPRESENTACIONES
El bosquejo de nuestro

EXPRESIÓN DE UN CONFLICTO: TOTOTITLA Y SUS ENCUENTROS.

Objetivo: El trabajo pretende describir experiencias del asentamiento Tototitla con intervenciones urbanas y plásticas, que dirigen su esfuerzo a potenciar sinergias organizativas internas para resolver o mitigar conflictos y regenerar espacios colectivos de significado, el segundo objetivo a largo plazo del análisis es que las microexperiencias locales puedan retroalimentar programas regionales para replantear políticas urbanas y estrategias de mayor escala.

Se trata de reivindicar la informalidad, el caos de una cultura límite o síntesis, descubriendo e interpretando heterogéneos lenguajes espaciales a través de procesos de aprendizaje mutuo que buscan nuevas formas de re-vertebración social como cohesión en las neoculturas, que son vistas como las nuevas utopías o las culturas de frontera.

Conflicto: El desigual acceso de los grupos sociales a la vivienda y al suelo urbano da lugar a una segregación socio-espacial, donde los estratos pobres y emigrantes se ven obligados a ocupar lugares no aptos para la urbanización como; zonas vulnerables (chinampas, laderas, zona de conservación ecológica y zonas de barrancas). En estos lugares los problemas ambientales se incrementan ya que se combina un asentamiento de estrato social bajo con las condiciones naturales no aptas para la ocupación urbana, entretejidos a un sistema de relaciones sociales y económicas informales. "El hombre marginal," vive y comparte íntimamente tradiciones de diferentes sociedades; su conflicto es de "orden mental," entre un yo dividido -el viejo- (representado por las tradiciones de su lugar de procedencia), y el nuevo yo, que incorpora nuevas pautas culturales (Anderson, 1983).

FORMAS PARTICULARES DE OCUPACIÓN: Tototitla ha configurado un proceso donde la organización interna, las tareas de orden colectivo, la independencia política y la fuerza popular demostrada en su unidad; expresan un proceso de vertebración social y una síntesis que conllevan a la sustentación social de la “neocultura” y de una alternativa de poder re-estructurador y transformador –empowerment-.

•  Proceso: Vertebración Social. Lo natural, su permanente riesgo y la lucha por su transformación, son los referente constantes en el que-hacer de los pobladores de los asentamientos irregulares. Estas son acciones cotidianas para expresar el compromiso diario de la defensa por la vida y por derechos de primer nivel.

Acciones directas entre lo real y lo creado, “identificación” como memoria colectiva y “cohesión” como situación de marginalidad, hombres y mujeres relacionados con los objetos estáticos “proxémica” de las construcciones urbanas, los significados de la toponímia y el sentimiento de apropiación que permite una conexión simbólica que construye una identidad social propia sin precedente.

•  Síntesis: Neocultura y Empowerment. La expresión de lo cotidiano se presenta como respuestas espontáneas sensoriales, negando así, lo categorial, lo civilizatorio; encontramos un espacio lleno de estímulos a la intuición, donde el oficio y la familiaridad con lo objetual se convierte en una experiencia de conocimiento, donde la realidad es transformada por las capacidades significativas de cada habitante y donde la razón es el pasaporte de contacto con la ciudad y sus funciones.

Reconstrucción, Construcción de una Experiencia Sensorial (Intervención Endógena y Exógena):

La recomposición social como proceso creativo, comprueba que el conocimiento perceptual no es un simple reflejo sensorial instantáneo resultado de un estímulo, sino la respuesta consciente o inconsciente a lo percibido que depende de los parámetros establecidos por la acción cognitiva, las memorias y los reflejos vitales que entretejen la estructuración de la creación. Estos sumados a los paradigmas urbanos, donde la acumulación y congestión informativa son evidentes, aparecen en su ambigüedad constructiva, densidad de elementos, y en el espacio público como la ficción, la seducción y lo artificial (Montaner, 1997).

Si el mundo premoderno se sustentó en el mito y los rituales de orden religioso, el laborar cotidiano actual, se funde con numerosas variaciones de conjuros y rezos, logrando que el quehacer sea expresión de su religiosidad y lo mágico sea concepto de suprarealidad; lo moderno se sustenta desde el punto de vista de la ciencia y la tecnología, pero las mitologías expresan una visión del hombre y del mundo; significan una organización del cosmos y de la sociedad. Y si bien se manifiesta en forma de historias contingentes, permite hallar, bajo las variaciones accidentales de la fábula, sistemas de significaciones estables y estructurados ( Halliday, 1978) . Sin embargo es paradójico que la visión occidentalista hacia la realidad de las culturas periféricas, se resuelve en una mirada sobre el exotismo cultural, la ficción o lo real mágico.

•  La expresión de la imagen de su territorio desde el “el otro”y la autoconciencia de la visión en “sí mismo”genera el contacto con los lenguajes simbólicos en los espacios periféricos, el cual permitió un proceso de intercambio, un sitio donde los mundos se mezclan (alternativo-establecido). La propuesta fue la construcción de lo marginal en un lugar institucional, sobre las estructuras simuladas de las viviendas de cartón que propone el montaje de la génesis y lo imaginario de la comunidad y en las visiones múltiples desde el “yo” y el “otro”.

l problema que plantea una comunidad irregular es el riesgo, la vulnerabilidad en el territorio y la degradación de las zonas ocupadas; con esta práctica se propuso cambiar el esquema de recuperación de zonas

•  limítrofes, integrando la participación de los grupos marginales en la generación de su propio territorio con un proyecto productivo-ambiental-estético (intervenciones exógena – endógena), que permitirá la auto-vigilancia aprovechando el arraigo y apropiación del territorio, con actividades compatibles que apoyen su recuperación, bajo un esquema organización social y de recursos autogenerados que apoye el mantenimiento de la ladera.

•  El continuo tránsito del campo a la ciudad trae consigo un sin número de objetos que contienen en sí mismo los recuerdos, los afectos y las cualidades territoriales y culturales de origen; el mundo objetual es un reconstructor en cada nuevo espacio de la identidad cultural.

•  El redescubrimiento del lugar como expresión simbólica de mentalidades permite rescatar las dinámicas propias de auto-regeneración del sistema social en conflicto, asumido como el orden aleatorio y las fuerzas emergentes producto de la inestabilidad, un proceso dinámico que a través de intercambios de representación de lo primitivo, lo inconsciente y lo caótico permite la reconstrucción espacial y social, el umbral entre olvido y la memoria.

•  Identificar las fuerzas de cohesión colectiva y la lógica del conflicto permite la introducción o dinamización de elementos que permitan reordenar el espacio.

•  El relato y diversas técnicas perceptivas de alteridad que permiten revelar concepciones espacio-temporales y acercarnos a dimensiones vivenciales complejas, estructuras sensibles -generalmente ignoradas-, memoria y reconstrucciones imaginarias colectivas que buscan medios de expresión y pueden ser canalizadas a través de la expresión plástica.

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